Monday, July 31, 2017

Retumban los aullidos
en la noche cerrada
y nos vuelvo a soñar,
revolcándonos en la nada,
en ese tu descampado
estéril y seco.
Los jadeos nos inundan,
huele a sexo encerrado,
te respiro, te toco, te siento.
Piel con piel,
sudor con sudor,
enmarañados en nosotros
saltando al abismo.
En el cobijo de mi oscuridad
ni el deseo puede ya
con ese mañana
que nunca será.