Friday, December 26, 2008

DE LEJOS

Te pienso bajo una lluvia penetrante
que se mete en la profundidad de mi abrigo
y me inunda las  sedientas entrañas.
Te extraño frente a una mesa llena
que emana recuerdos de infancia
y provoca abrazos cercanos.
Te siento frente a la luz de unos lienzos
que decoran los espacios cóncavos
de mi mirada fija y penetrante.
Me duele tu ausencia de días
que parece multiplicarse en el eco
del frío viento del verde invierno.
Y en estos días lejanos, duermo, 
con mi mano derecha entre mi sexo.

2 comments:

trovanguardia said...

En realidad, el poema es muy evocativo, colorido e, incluso, medio pornográfico. ¡No le hace! Lo entiendo y me gusta el mensaje. Es lo que uno siente en un momento dado. Sin embargo, contiene algunos usos de palabras que me distraen. Por ejemplo, se puede argüir metafóricamente que de una mesa emanan recuerdos y que provoca abrazos, pero. . .no sé. Tal vez la mesa evoca recuerdos y de los recuerdos emanan abrazos cercanos.

La siguiente oración es algo técnica. Es decir, en realidad, creo yo, un lienzo puede reflejar la luz que le llega y ésta se manifiesta en colores que son parte de una imagen que puede decorar el interior de una mirada. Sin embargo, una luz se manifiesta omnidirecionalmente y, por ente, no parece ser que se pueda estar frente a ella. Ahora que si te quieres poner muy Iñarruti-Arriaga y ponderas sobre la luz universal y las coincidencias que pueden suceder en tres actos, con tres personajes y en trilogía a través de la distancia, pues no tengo nada que decir. Suena, no obstante, a que estabas viendo los lienzos y al verlos lo sentiste. Frente a un foco o frente a un haz de luz viniendo de la ventana, pero el lienzo es lo que evoca. Si era la luz, entonces, ¡candela, candela! Perdón. Creo que ese fue el final del poema. ¿Que lienzos estabas viendo?

Ahora bien, técnicamente hablando, el objeto de enfoque de una mirada pasa por el lado cóncavo del ojo, pero se percibe del lado convexo, que es donde está la retina con los receptores del color que el gusano del amor aniquila con su baba cuando se mete por los ojos. Digo, no podía dejar de decir esto.

La siguiente oración me encanta. Deja de plagiarme cosas que no he pensado y nunca pensaré.

La última oración, para joder, está buena poéticamente, pero, con la mano ahí, mejor yo me desvelo. (Si el poema se llama “De lejos,” otro final hubiese sido “y en estos días me desvelo con mi mano derecha cercana a mi sexo” o “acercándote a mi sexo.”)

Y, para terminar, querida amiga, simplemente estoy jodiendo porque ando medio aburrido. Ja, Ja.

Idurre said...

vaya Señor Profesor, siempre tan atinado con sus criticas. Vamos a ver... en realidad no es la mesa la que emana los recuerdos sino la gente alrededor pero no queria ser obvia. Los lienzos son las obras de Sorolla que vi el otro dia en el museo de Bilbao, el artista de la luz y manita se queda alli para llenar un vacio jajaja! Como andas mendigo? Que tal te esta tratando L.A?