Monday, November 10, 2008

METAMORFOSIS

Te me escurriste entre los dedos
fortuitamente, agazapadamente, con sigilo.
Primero fuiste una arena volcánica, negra, espesa,
caías al suelo es bastos montones
y te extendías como una telaraña entre mis pies,
imposibilitando movimiento alguno. 
Más tarde fuiste una especie de harina blanca
que mientras mantenía una cualidad comestible
irónicamente cubría de una suciedad blanca
todo aquello que tocaba.
Finalmente te convertiste en agua,
un agua turbia, arremolinada, furtiva,
que se filtraba entre las fisuras de mis manos
y que en un instante fugaz dejé caer por completo.
Ahora sigo arrodillada en el suelo
tratando de lamer aquello que quedó de ti.

1 comment:

Anonymous said...

Te me escurriste entre los dedos fortuitamente,
agazapadamente—con sigilo.
Primero fuiste una arena volcánica,
negra, espesa.
Caías al suelo en bastos montones
y te extendías como una telaraña entre mis pies
imposibilitando movimiento alguno.
Más tarde fuiste una especie de harina blanca
que mientras mantenía una cualidad comestible,
irónicamente cubría de una suciedad blanca
todo aquello que tocaba.
Finalmente te convertiste en agua,
una agua turbia, arremolinada, furtiva;
una agua que se filtraba entre las fisuras de mis manos
y que en un instante fugaz dejé caer por completo.
Ahora sigo arrodillada en el suelo
"bebiendo de lo que dejaste,"
tratando de lamer aquello que quedó de ti.

Sin tomar en cuenta mis sugerencias, este POEMA no tiene mother. ¡Está de poca MOTHER! Sin duda, habrá uno que probar la soledad, el desconsuelo y la soltería para escribir así. Yo te entiendo, pero aún así, mis respetos. El día que dejes de escribir lo repocharé.